jueves, 2 de agosto de 2012

Domingo en la tarde.



Moriré un domingo,
Se me antoja más triste un domingo,
Seré precisa,
No un lunes que es tan lúgubre
Ni un viernes de confetis

Quizá a las 5 de la tarde,
Cuando el día parezca marchitarse,
Cuando perezosamente no esté para salir.

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